Italia: sigue la cruzada contra los inmigrantes
Las excavadoras del ayuntamiento de Milán, dirigido por la ultraderechista católica Letizia Moratti (Pueblo de la Libertad), desalojaron el miércoles por la noche a unas 200 personas que habitaban en el campamento de vía Rubattino.
Setenta bomberos y un contingente de policías y carabineros equipados como antidisturbios sacaron a la gente de la cama y la obligaron a dejar las casillas.
Cuarenta niños, que estudiaban en una escuela cercana, serán realojados provisionalmente en la Casa de la Caridad. Sus profesores y algunos vecinos habían pedido el lunes en una manifestación que los gitanos, casi todos de origen rumano, no fueran desalojados.
El vicealcalde de Milán, Riccardo De Corato, recordó que con este desalojo, el número 166 que realiza el equipo municipal, “desaparece la última gran favela de la ciudad y se recupera para Milán una zona degradada: los bomberos han encontrado condiciones higiénicas terribles y toneladas de basura”.
De Corato subrayó que en tres años su ayuntamiento ha reducido el número de gitanos que vive en la ciudad “de 10.000 a menos de 3.000″. “No daremos tregua a los ilegales porque Milán ha elegido una política de legalidad que es además la línea de la Unión Europea”, declaró.
Según informó Il Corriere della Sera, los grupos municipales del Pueblo de la Libertad y la Liga Norte acordaron el lunes durante una reunión fijar en mil personas el número máximo de gitanos que podrán vivir en la ciudad. El objetivo, dijeron los grupos, deberá ser alcanzado en 2011.
La oposición afirmó que el desalojo “es una vergüenza para Milán, porque se destruye la experiencia de integración de 40 niños con las excavadoras”. Amnistía Internacional recordó que estos desalojos, “realizados sin protección legal de los afectados, están prohibidos por el derecho internacional y constituyen una grave violación de los derechos humanos”.



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